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domingo, 2 de agosto de 2015

SABOREALO

Momentos, experiencias, vivencias que tenemos día a día, son las que nos hacen tal y como somos. De algunas aprendemos, otras las disfrutamos, saboreando cada segundo de dichas escenas....
¿Cuantos sabores nos tiene preparada la vida?




El otro día sin ir más lejos, se realizo un torneo de voley playa abierto al público para que pudieran disfrutar de un buen deporte de verano. Habían muchos equipos apuntados y se pudo disfrutar de ver muchos y buenos partidos durante todo el día, pero no todo acababa ahí...

Se podía observar que no todos los equipos iban a por los mismos objetivos en dicho torneo, ya sea por el nivel que tuviera cada uno o tan solo por el hecho de ir a pasar un día en la playa jugando. También se veían equipos que iban a por el primer puesto los cuales se les veía muy concentrados en los partidos, pero lo interesante vendría más adelante.


Como en muchos de los deportes, alguien gana mientras que el otro pierde, podría decirse que es una ley universal en el mundo de las competiciones, y aquí se empezó a ver cosas interesantes, pues no todo el mundo afrontaba dichas situaciones de la misma manera, viéndose jugadores que se ponían tristes al perder un partido, otros decidían largarse sin mediar palabras, algunos pocos por otra parte decidían sonreír, darle la enhorabuena al equipo rival e irse tranquilamente a ver el resto de partidos que quedaban de torneo... ¿Por qué la gente responde de diferente forma a la derrota?

Este último caso era el que más me llamaba la atención, y tuve el atrevimiento de acercarme y preguntarle porque no estaba molesto por el partido, a lo que su respuesta fue la siguiente... "No es que este feliz de haber perdido, pero si que es verdad que estoy contento de haber dado lo mejor de mi, se que jugué bien y no siempre puedo ganar, tener respeto por el rival que te ha ganado es importante para seguir mejorando que es lo más importante" Nada más decir estas palabras se despidió y se acerco a un niño y empezó a hablar con él, sería algún familiar suyo, quien sabe.

Por suerte para este chico y el resto de su equipo, aun podían jugar por el 3er puesto y quitarse esa espina clavada del partido anterior. Quise animarlo durante todo el partido, que fue muy bonito de ver, y aun por si el asombro por conocer un deportista de esas características, más sorpresa me lleve cuando escuche a un niño pequeño gritando y animando a este jugador como si no hubiera mañana. Me atreví a preguntarle al joven, ¿Por qué le animas, acaso le conoces?.
Y lo que escuche me dejo con una sonrisa que no me podía ni creer...

"- No le conozco de nada, pero me gusta mucho como juega y mola mucho verle. En el partido anterior me acerque a él y le dije que quería que ganara, que era mi favorito, pero perdió...
- Lo sé, yo también lo vi, fue una lastima...
- Pero este partido lo va a ganar, cuando termino el otro partido se me acerco para pedirme perdón por haber perdido, y me ha prometido que el siguiente lo va a ganar solo si le animaba mucho."

¿Quien lo diría verdad? Como solo una persona consiguió el apoyo de la gente para animarle a seguir jugando y ganar partidos. Finalmente se llevo el bronce y un gran aplauso del público que seguro que le supo a gloria, casi parecía que estaba saboreando el momento.

Se que me acordaré por mucho tiempo de ese chico (se me olvidó por completo quien gano el torneo), y observar como intentaba disfrutar de cada momento a uno le da mucho de que pensar...


martes, 7 de abril de 2015

VALENTÍA JUVENIL

¿Cuantas veces habremos desafiado a nuestros padres o no les hemos hecho caso de lo que nos dicen o mandan? Que a veces solo hacía falta que se prohibiera algo para hacerlo... 
¿Estupidez o valentía?


Hoy en día nos encontramos en una sociedad muy avanzado en cuanto a formas de pensar. en que los jóvenes son más adultos que los adultos de tiempos pasados. que puedes ir por la calle viendo a gente adolescente hacer cosas que tal vez tu llegaste hacer también pero siendo un poco más mayor, y  nos aferramos a la idea de que "los jóvenes de hoy en día tienen mucha prisa por crecer".

Tal vez esa afirmación sea cierta, pero... ¿Y si estamos frente a las personas más valientes (o estúpidas dependiendo el punto de vista) que hayamos conocido jamas? Uno se para a pensar y se dice a si mismo "yo a su edad no hacia esas cosas", tal vez porque te lo prohibirían, te dirían que es malo para ti o porque tenías miedo a intentar probar cosas nuevas, y es que una vez alguien dijo que es ser humano es un ser curioso, ¿Por qué entonces estos jóvenes son más curiosos y prueban más cosas que la gente de tiempo atrás? Valentía, ignorancia, o puede que estupidez... En todo caso se parecen.

"Yo a tu edad jugaba a los tazos o a las barbies" ¿Suena esa frase verdad? Así era como algunos disfrutaban de su infancia y juventud en sus tiempos, pero como siempre se ha dicho, los tiempos cambian, y si la manera de disfrutar de su etapa juvenil es intentando hacer "cosas de mayores", tal vez habrá que dejarlos aprender. Puede que no sepan a que se enfrentan, ni que consecuencias tiene quizás, o tal vez tengan la valentía de ser curiosos y probar cosas nuevas pronto.

Muchos recuerdan su juventud como algo tranquila y apacible, donde ni pinchabas ni cortabas y solo le dabas problemas a tus padres a la hora de comer, ahora eso ha cambiado y se puede ver a unos padres discutiendo con su hijo menor porque salió de fiesta con sus amigos y volvió "algo contento" ¿Como reaccionamos ante esta clase de sucesos? 
La verdad vale la pena ser comprensibles con los nuevos cambios, ya que algo de culpa tendrán los mayores de que los pequeños sean así... ¿No crees?

Entre por la puerta del pabellón para entrenar a mis pequeños cuando de pronto escuche a dos personas del equipo hablar sobre la fiesta que se dieron el pasado sábado, me dispuse a entrar gritando buenos días como si no hubiese escuchado nada y me dispuse a empezar el entrenamiento... Total, actualmente seguro que he hecho cosas peores que ellos. ¡Valiente idiota!



martes, 17 de marzo de 2015

ILUSIÓN

¿Alguna vez os habéis parado a pensar que es eso de la ilusión? Tan importante y necesaria que intentamos mantener a nuestros pequeños, pues una vez la pierdes parece ser muy difícil volverla a recuperar... ¿Cual es su poder?




Papa Noel, el Coco, Ratoncito Pérez... Son muchos de los ejemplo que se podrían dar y que muchos de nosotros conocemos dichas historias, que en su día nos ilusionaban (o lo siguen haciendo) solo de pensar en ello. "La ilusión, arma poderosa que mueve montañas enormes pero..." ¿A que se debe dicho poder? Hoy en día aun sigue siendo una duda que muchos deben resolver.



Para los que entran o se sienten dentro de las edades buenas de la madurez, intentan por todos los medios que los más pequeños conserven hasta su último ápice de ilusión en el cuerpo, haciendo realidad sus esperanzas e ilusiones a cada año que pasa hasta que al final es ese niño mismo el que decide crecer y con ello, dejar o no de creer e ilusionarse por las cosas, de dejar tal vez esa ilusión ignorante en el pasado. Aun así... ¿Por qué todo el mundo intenta por todos sus medios mantener dicho sentimiento por tanto tiempo?

Pero la verdad sea dicha, cuantas habrán sido las veces que hemos sentido ese calor, esa llama dentro de nosotros que nos decía "¡Ay, que guay! Que ganas de que llegue ese momento... ¡Que ilusión!". Se siente uno más vivo, con más fuerzas, con más optimismo frente a la vida que se nos presenta día a día, y ciertamente, ese gran sentimiento que se tiene dentro de si es capaz de dar una fuerza y unas ganas de vivir que uno no llega a saber en ese momento si tiene fin dicha fuente de energía 

Se puede ver a los niños más pequeños cada día compartiendo sus ilusiones con todo el mundo, tan felices, con tanta energía que es capaz de contagiar a todo aquel que esta a su alrededor, y es que es ver a un niño con una gran sonrisa diciendo cosas sin sentido y observar como todos los adultos de la sala muestran sus sonrisas y alegrías frente a ese espectáculo. Aun así hay otros pocos niños que no tienen el mismo sentimiento e ilusión por las cosas y la verdad... se les ve más tristes que felices "Vale la pena no creer, así no te llevaras decepciones".

Cada uno que haga con su vida lo que quiera (o lo que pueda), pero todo el mundo ha pasado, pasa, o pasará por la misma transición ilusoria, haciéndonos crecer, aprender y madurar. ¿Vale la pena vivir con ilusiones en la vida? Eso lo decides tu.

"El otro día iba andando por la ciudad viendo monumentos como cualquier turista normal y corriente, cuando de repente vi a un niño pequeño con un papelito de lotería que quería venderlo a una pareja viendo también la ciudad como visitantes, el niño se acerco y empezó a hablar con los enamorados. Acto siguiente la pareja se quedo sonriendo al chico pequeño y le compraron la lotería, este rápidamente esbozo una gran sonrisa y se fue corriendo buscando a lo que podría ser su madre diciendo a gritos de felicidad que había conseguido venderla, más orgullosa no podría estar su madre de ver la cara de ilusión de su hijo por haber realizado tal tarea... La verdad es que a mí me dio ganas de comprarle otra por tal de demostrar que la ilusión hace feliz a la gente"



domingo, 1 de marzo de 2015

¿POR QUÉ NO LO HICE?

Hay momentos en la vida que ocurren, para bien o para mal, por nuestras decisiones. Hay cosas que pasan y no nos arrepentimos por lo ocurrido.

¿Pero que es lo que pasa cuando es todo lo contrario...?




Decisiones, actos, declaraciones... son las cosas que realizamos cada persona muchas veces a lo largo de nuestras vidas, y como todo el mundo sabe o debería saber, "Toda acción tiene sus consecuencias", y solo tras hacerlo nos damos cuenta de si hemos hecho bien o no.

Hay momentos en la vida en la que nos toca decidir entre lo que queremos y lo que debemos, creando un conflicto dentro de ti, ¿Suena esa escena verdad?, sabes que hagas lo que hagas algo mal o algo bueno pasará (tal vez uno o la otra, o las dos juntas). Cuando salen bien nuestras decisiones todo es bueno, pero cuando las cosas no salen como uno creía es cuando toca asumir el error, o no...

Mucha gente cuando se encuentra en el segundo caso nombrado anteriormente, tiempo después se le llegan a hacer preguntas, incluso se las hace uno mismo, tales como, ¿Te arrepientes de lo que ocurrió, de lo que hiciste, de lo que pasó?. Las respuestas que se pueden encontrar a dichas preguntas pueden ser variadas, algunos dirán tal vez que no, que "Hacían lo que siempre querían hacer y no se podía arrepentir por eso", otros con tal vez más dubitativos de si mismo responderían que si, que si tuvieran la oportunidad de volver al pasado lo cambiarían todo para así corregir el error cometido.

Sobre el tema del arrepentimiento es muy extenso, y se pueden encontrar millones de casos sucedidos con diferentes temas a tratar, pero sin duda alguna el tópico más utilizado sería el de "¿Y si lo hubiera hecho, que hubiera pasado?", "La verdad, me hubiera gustado intentarlo, pero por miedo no lo hice", ¿Os suena ese pensamiento?

Cada uno decide que hacer con su existencia, como tomar su rumbo, que camino realizar, que decisiones tomar, sabiendo que sus acciones marcaran su vida, algunas veces decidirás entre dos cosas que te gusten o entre dos cosas que debas hacer, también se verá en el caso de tener que elegir lo que quiere y lo que debe, si las dos cosas coinciden que son lo mismo (que lo que quiere es lo que debe hacer) entonces será perfecto, pero cuando no sea así, deberíamos ser capaces de aceptar que pase lo que pase, es una decisión tomada y que no se puede echar hacia detrás nadie, aun así, sentir arrepentimiento es muy común y difícil de evitar, somos personas que nos equivocamos de vez en cuando al fin y al cabo...



- ¿Sabes? Hace tiempo me dí cuenta de que te gustaba y eso se notaba, pero nunca te decidiste a lanzarte, y tiempo después dejaste de intentarlo, y me quede esperándote... Si me hubieras dicho algo seguramente hubiese aceptado.
- ¿De verdad? Sinceramente, no me lance por miedo, pero no me lo esperaba, aun sigo sintiendo cosas por ti, y si quisieras...
- Lo siento, tengo pareja, ahora llegaste tarde, tuvo el valor de 
intentarlo, de verdad, lo siento mucho...

lunes, 9 de febrero de 2015

PALABRAS ROTAS

Esto solo ocurre tras muchos años de experiencia, después de haber sufrido más de una desilusión, mentiras y fracasos tanto sociales como amorosos, hablamos de esas promesas que nunca se cumplen, de acciones contradictorias a sus palabras, de traiciones a la moral ajena, y piensas.

 ¿Que esperar al final de las palabras rotas?

"Te prometo que..." Frase que oímos a lo largo de nuestras vidas, si habláramos de lo que significa prometer en si, estaríamos hablando aproximadamente de una especie de ofrecimiento o juramento que se realiza a otra persona en tal de cumplir un deber o un cargo por uno mismo. Con la definición anterior estaríamos solo viendo una de las partes de la promesa, la que se supone que es la real adjudicada por la RAE...

Ahora bien... ¿Cuantas veces se habrá escuchado a una persona decir que va a hacer algo y no lo realiza al final?, las veces que te han prometido amor o fidelidad hacia otra persona... ¿Os suenan estas situaciones?. Podría parecer hoy en día que la definición propia de la palabra pierde sentido a lo largo de los años, a más gente implicada, menos sentido parece que tenga el acto de prometer cosas, tal vez cada uno tenga un significado diferente de la palabra prometer, o tal vez la saben pero no son capaces de aplicarlo a la perfección.




Y es que hoy en día, mucha gente se propone el realizar promesas o deberes que va a cumplir con tal de calmar la furia, la preocupación o la necesidad de otras personas, en otras palabras... "Se dicen las cosas que se quieren oír que haremos por tal de que se queden tranquilos", y aun que parezca un topicazo, muchas de esas promesas no se cumple por una idea muy utilizada por muchos, dicho sea "Ya lo haré luego", ¿Familiar la frase verdad?.

Cualquier acción que decimos que vamos a hacer debería ser hecho y convertido en realidad, pero es más difícil cumplir lo que se dice, "Es más fácil decirlo que hacerlo", y uno se da cuenta de que aveces se dicen cosas que a priori si, pero luego se ve muy alejado de nuestro alcance, y cuando a uno le fallan uno y otra vez... ¿Que esperar al final de las palabras rotas?.

- Prometí que terminaría la carrera a cualquier costo, y a su vez prometimos que estaríamos juntos por mucho tiempo. 4 años pasaron desde entonces, me veo con la túnica y el gorro de graduado pero no veo por ningún lado la promesa que quisimos cumplir juntos... 
Depende de ti y de tus promesas y deja que los demás prometan lo que quieran, lo importante son los actos que le describen.

jueves, 29 de enero de 2015

DISCUSIONES

Cabreos, malentendidos, discrepancias, disputas... Momentos difíciles a los que más de una persona se ha visto envuelta por culpa de pensamientos dispares. Relajémonos y hablemos... 

A ver, ¿Que problema hay?



Vivimos en sociedad (por si no lo sabíais), una sociedad con muchas formas de pensar, cada cual más diferente a la anterior, y la vida nos enseña a que hay que saber aceptarlos y convivir con esa clase de ideas cerca de ti. El problema no reside ahí, más bien todo empieza cuando hay un pensamiento o creencia que afecte a los principios pensantes de cualquier persona, ¿Por qué haces esto? no estoy de acuerdo con tu decisión y encima es molesto.



Tras sentir ese ataque a tus pensamientos y tomas de decisiones, hay mucha gente que decide hacer caso a las peticiones o quejas ajenas y terminar con sus ideas frente a esa persona, pero otros muchos se oponen, ¿Por qué? por el simple hecho de que son sus ideas, ideas propias de cada uno, y es ahí, cuando empieza la discusión.

Y es que si cedes, cesará con ella la discusión, pero también puedes seguir la disputa y luchar por lo que piensas, pues el simple hecho de negar lo que piensas sería como decir "Me arrepiento de lo que soy" (siempre a su bueno medida, ya que la testarudez no es en ocasiones buena compañera), las dudas te pueden invadir la mente y no dejarte pensar con claridad, y decir cosas en una absurda discusión de las que luego de arrepentirás de haberlas dicho... o no.



¿Que debería hacer, cedo o no cedo? Tal vez ni una ni la otra sea la mejor solución, nadie dijo que no hubiera más opciones... Hay peleas que no vale la pena ni empezar, y una vez comenzadas, más vale no seguirle la corriente, y otras confrontaciones que son de vital importancia para uno (creencias, ideales) que no somos capaces de evitar y cada ser tiene que encontrar la mejor manera de afrontar cada situación. "Ante todo, di-a-lo-go".

Vivimos en sociedad (deberían saberlo ya), que muchas veces no son capaces de aceptar una idea diferente a la suya, y mucho peor aun, ni siendo capaces de escuchar una crítica constructiva, pero que le vamos a hacer... ¿Habrá que aceptarlo no?

A: Estas obsesionado con eso, deberías dedicarle más tiempo a estudiar o a hacer más cosas de provecho.
B: Ya te digo yo que no, pero te tomo la palabra, me voy a estudiar que mañana tengo examen de mates.

lunes, 19 de enero de 2015

INCOMPRENDIDO

¿Cuantos momentos en tu vida han pasado que ocurren cosas que no comprendes, y que a lo largo de tu existencia nunca entenderás que fue lo que pasó o como es que se llego a esa situación?



Una vez escuché a un niño, más loco que cuerdo, relatando una historia algo absurda aunque nada singular sobre una planta que se le murió sin hacer nada... "Tenía una planta que me dieron en clase y me dijeron que debía cuidarla por una semana. Tenia que regar la planta 3 veces al día y dejarla al sol y por las noches dejarla en sitios húmedos, y eso me limité a hacer, los dos primeros días todo iba tan normal, y siguiendo con la misma rutina, al tercer día ya no había planta que valiera... Las hojas estaban marchitas y ya podías mojarla y ponerla al sol que nada... Cuando volví a clase la profe de naturales me preguntó que hice con la planta y le tuve que contar la triste historia, muy a mi pesar tuve que aceptar que dijera que soy un irresponsable aunque yo nunca sé que fue lo que pasó para que la pobre planta marchitase..."

Y es que cuantas cosas habrán pasado a lo largo de nuestras vidas que no hayamos sido capaz de explicar el porque, tal vez exista dicha explicación, pero alejada de nuestro entender para que así nos sintamos impotentes ante lo ocurrido, solo recordar esos días te sientes desquiciado por no haber podido solventarlo como tu bien sabes.

Miles son los casos que se nos pueden presentar antes nuestros ojos, menos mal que al chico solo le pasó eso con una planta, pero otra gente no tiene la misma suerte... ¿Por qué me hizo esto?, ¿Que acaba de ocurrir aquí?, No sé lo que ha pasado pero ha salido bien, ¿Como lo has conseguido?...


Preguntas preguntas y más preguntas que algunas conseguirán sus respuesta, pero otras no, dejándonos en ese mar de pensamientos intranquilos en la que nos sumergimos cuando no somos capaces de hacer nada más que aceptar lo ocurrido y seguir.

Que sería la vida sin esos momentos de incomprensión, sin esa pregunta ¿Pero qué? tan repetida en nuestras voces, incluso me atrevería a decir que en algunas ocasiones es mejor no saber lo ocurrido, ya saben... "No quieran saber cosas de las que no estáis preparados para la respuesta".

- Cuando era pequeño, mi padre solía decirme que tirara la basura, no me quejaba porque la tenía al lado de casa, solo eran 5 segundos, pero benditos 5 segundos que viví un día como otro cualquiera para muchos pero no para un servidor. Al volver a casa de tirar la basura pude ver como un perro más grande que yo se sentó delante de la puerta de casa, parecía pacifico y encima tenia collar por lo que sin intentar molestarlo me acerque a la puerta para entrar e irme a jugar a la play, cuando de repente se levantó y dio un ladrido que se me congelo hasta los dedos de las manos, me quede paralizado y solo pude observar como mi padre salió a la puerta y grito al perro para que se fuera, viendo como iba corriendo hacia la esquina de la calle (era una calle larga), mi padre tras la escena se limitó a cogerme para llevarme a dentro cuando tan solo dos segundos después vimos al perro que aparecía por la otra esquina de la calle... ¿Como llegó tan rápido a la otra parte? Con el tiempo que tardo el padre cabreado a decir "vamos hijo entra" un perro se había transportado de lado a lado de la calle para asombro de nosotros dos... ¿Increíble verdad?

jueves, 15 de enero de 2015

SONRIE

Encontramos ese momento en nuestras vidas en la que nos sentimos bien con todo, con nosotros mismos y con lo que nos rodea, momentos fugaces de nuestra vida, y pensamos... 

¿Podría sentirme más feliz en este momento?



La felicidad es una ente prodigiosa, que se esconde entre los momentos que vivimos a lo largo de nuestras vidas, pero... si estar feliz es bueno, ¿Por qué no estar felices por siempre? ¿Por qué hay momentos de la vida en la que sentimos todo lo contrario? 

La verdad es que con los tiempos que corren hoy en día, a todo el mundo se le complica mucho el poder ser feliz tan a menudo, cada uno tiene sus motivos pero todos en si comparten el mismo problema, "la sociedad no ayuda a que la gente este feliz." En cuantas ocasiones se habrá encontrado una persona triste o furiosa por culpa de un error ajeno a uno mismo, ¿Frustra mucho verdad?.

Aun sabiendo todo lo anterior, hay que decir que la felicidad, pase lo que pase, nunca se podrá controlar, solo aceptar o asumir que esta ahí, ya que la diversidad de este mundo es muy grande y los gustos y preferencias también, entiende que si a ti te gusta el helado de vainilla otro posiblemente lo deteste... Con la felicidad ocurre lo mismo. 
Con esto se quiere aclarar al fin que, la felicidad es variable, y que si hay que encontrarla en un sitio, no tenemos nada más que hacer que mirar dentro de nosotros, ya que, la realidad es que nosotros somos capaces de decidir si somos felices o no, ni la vida ni el destino ni nadie más que tu es capaz de hacerte feliz."Cuando nos volvemos locos, olvidamos que la felicidad reside en nuestra mente y empezamos a buscar compulsivamente fuentes de gratificación externa." 

Por esa única razón no podemos controlar la felicidad, esta dentro de cada uno de nosotros, como otra parte de nuestro ser... Y al igual que podemos aceptar como son nuestros ojos, nuestra nariz y nuestro todo en si, podemos aceptar también la felicidad que hay dentro de nosotros. 

- Los momentos en los que no soy feliz es porque no acepto como están las cosas, podría quitarme un peso de encima y asumir lo que hay y así viviría más tranquilo, aun así soy feliz viviendo la vida que tengo, pues acepto como soy con todos mis pros y contras

sábado, 10 de enero de 2015

UNA MIRADA

La de miradas que se cruzan con las nuestras a lo largo de nuestras vidas, algunas las olvidas pero otras las recuerdas,  recuerdos lejanos que parecen retazos de un sueño...  

Quien diría que algún día tu mirada se juntaría, junto a la mía.


Era un frió día de invierno, la gente aun estaba esperando a que llegara Papa Noel o la nochebuena, o las dos cosas a la vez. Y ahí estaba esa persona, esa que siempre le sacaba de quicio y le hacía sentirse el hombre más idiota del mundo pero a la par que feliz, con sus idas y venidas, sin saber siquiera que quiere de el, o si tal vez nunca ha querido nada, solo su subconsciente lo sabría... 
La indecisión llenaba el ambiente, el saber que hacer era algo inalcanzable a cada segundo, pero finalmente fueron capaces de salir del paso.
Eligieron al final dejarlo todo conforme estaba, aceptar que eso no puede ser y que la estupidez era el creer en el futuro de una historia increíble de vivir, o al menos eso creyeron que pasaría...

Un segundo, un suspiro, una sola mirada fue suficiente para sentir su presencia dentro de un corazón que ya daba por perdida la guerra, el amor llego finalmente a una pareja un tanto peculiar, pero poco duro y la realidad volvió a poseer sus vidas, tendiéndolos que separar, sintiendo ese dolor que provoca el vació en tu pecho al arrancarte el corazón sin avisar. "Pasaron los días y los dos creyeron que no volverían a sentir el labio del otro, decepcionante situación a la que llegaron por miedo a ser más."
El sufrimiento era el aire que respiraban continuamente, sin poder ver una tenue luz al final de esa oscuridad llamada dolor, aun que como bien se dice, la luz al final del todo, aunque sea en ultima estancia, haría presencia en sus vidas.

Semanas pasaron de aquel día que nunca olvidarían hasta que se volvieran a ver, sin creer lo que veían sus ojos ocurrió, un segundo, un suspiro, esa misma mirada... El tiempo se agoto y tuvieron que desaparecer de sus vistas, pero sabiendo seguro los dos que, aquella historia increíble, no había hecho nada más que empezar.


viernes, 2 de enero de 2015

RECUERDAME

Cuantas veces te habrás preguntado.... ¿Se acordará de mi? ¿Debería de ir a hablar con él/a o mejor no? ¿Le seguiré importando?... Solo déjame decirte que en el momento que te planteas esta clase de cosas en tu vida es por que algo no va bien en tu vida... ¿Obvio verdad?



Existen pensamientos que duelen, torturan, he incluso te llegan a ahogar en un mar de lagrimas sin sentidos y te das cuenta en ese momento de lo que realmente te importaba, demos gracias si alguna vez nos damos cuenta de las cosas antes de perderla.

La diversidad de consejos que escuchas mientras te torturas con tanto pensamiento puede ser de mucha utilidad, aunque por desgracia siempre acabamos haciendo lo contrario de lo que deberíamos hacer en estos casos, pero hay algo que nunca cambiara, y es que aunque muchos se quejen de él, al final el tiempo ayuda a curar todos tus males, te arropa y te señala el futuro y escuchas esa tenue voz... "Deja que el tiempo pase y que ponga todas las cosas en su lugar, que el tiempo todo lo cura..." ¿Tu también escuchaste esa voz alguna vez verdad?.

Se podría agradecer que lleguemos a sentir estos pensamientos a lo largo de nuestra vida, ya que significa que habían cosas en nuestras vidas que nos importaban, ¿tarde o pronto?,pero nos importaron en su medida.

Y si alguna vez te has sentido así por alguien solo decir que queda la nada, porque nadie lo va a cambiar, porque lo que pasó, pasó y ya nada ni nadie lo va a cambiar, y aunque lo arregles sabemos de sobra que no volverá a ser como antes, entonces... ¿Vale la pena sentirse así?, ¿Por qué tengo que sufrir por alguien así?, ¿Lo sigo intentando o no?, preguntas y más preguntas...

Ahora bien, tu decides que haces con tus pensamientos, y las respuestas... te las dará el tiempo.