Cabreos, malentendidos, discrepancias, disputas... Momentos difíciles a los que más de una persona se ha visto envuelta por culpa de pensamientos dispares. Relajémonos y hablemos...
A ver, ¿Que problema hay?
Tras sentir ese ataque a tus pensamientos y tomas de decisiones, hay mucha gente que decide hacer caso a las peticiones o quejas ajenas y terminar con sus ideas frente a esa persona, pero otros muchos se oponen, ¿Por qué? por el simple hecho de que son sus ideas, ideas propias de cada uno, y es ahí, cuando empieza la discusión.
Y es que si cedes, cesará con ella la discusión, pero también puedes seguir la disputa y luchar por lo que piensas, pues el simple hecho de negar lo que piensas sería como decir "Me arrepiento de lo que soy" (siempre a su bueno medida, ya que la testarudez no es en ocasiones buena compañera), las dudas te pueden invadir la mente y no dejarte pensar con claridad, y decir cosas en una absurda discusión de las que luego de arrepentirás de haberlas dicho... o no.¿Que debería hacer, cedo o no cedo? Tal vez ni una ni la otra sea la mejor solución, nadie dijo que no hubiera más opciones... Hay peleas que no vale la pena ni empezar, y una vez comenzadas, más vale no seguirle la corriente, y otras confrontaciones que son de vital importancia para uno (creencias, ideales) que no somos capaces de evitar y cada ser tiene que encontrar la mejor manera de afrontar cada situación. "Ante todo, di-a-lo-go".
Vivimos en sociedad (deberían saberlo ya), que muchas veces no son capaces de aceptar una idea diferente a la suya, y mucho peor aun, ni siendo capaces de escuchar una crítica constructiva, pero que le vamos a hacer... ¿Habrá que aceptarlo no?
A: Estas obsesionado con eso, deberías dedicarle más tiempo a estudiar o a hacer más cosas de provecho.
B: Ya te digo yo que no, pero te tomo la palabra, me voy a estudiar que mañana tengo examen de mates.

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