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lunes, 19 de enero de 2015

INCOMPRENDIDO

¿Cuantos momentos en tu vida han pasado que ocurren cosas que no comprendes, y que a lo largo de tu existencia nunca entenderás que fue lo que pasó o como es que se llego a esa situación?



Una vez escuché a un niño, más loco que cuerdo, relatando una historia algo absurda aunque nada singular sobre una planta que se le murió sin hacer nada... "Tenía una planta que me dieron en clase y me dijeron que debía cuidarla por una semana. Tenia que regar la planta 3 veces al día y dejarla al sol y por las noches dejarla en sitios húmedos, y eso me limité a hacer, los dos primeros días todo iba tan normal, y siguiendo con la misma rutina, al tercer día ya no había planta que valiera... Las hojas estaban marchitas y ya podías mojarla y ponerla al sol que nada... Cuando volví a clase la profe de naturales me preguntó que hice con la planta y le tuve que contar la triste historia, muy a mi pesar tuve que aceptar que dijera que soy un irresponsable aunque yo nunca sé que fue lo que pasó para que la pobre planta marchitase..."

Y es que cuantas cosas habrán pasado a lo largo de nuestras vidas que no hayamos sido capaz de explicar el porque, tal vez exista dicha explicación, pero alejada de nuestro entender para que así nos sintamos impotentes ante lo ocurrido, solo recordar esos días te sientes desquiciado por no haber podido solventarlo como tu bien sabes.

Miles son los casos que se nos pueden presentar antes nuestros ojos, menos mal que al chico solo le pasó eso con una planta, pero otra gente no tiene la misma suerte... ¿Por qué me hizo esto?, ¿Que acaba de ocurrir aquí?, No sé lo que ha pasado pero ha salido bien, ¿Como lo has conseguido?...


Preguntas preguntas y más preguntas que algunas conseguirán sus respuesta, pero otras no, dejándonos en ese mar de pensamientos intranquilos en la que nos sumergimos cuando no somos capaces de hacer nada más que aceptar lo ocurrido y seguir.

Que sería la vida sin esos momentos de incomprensión, sin esa pregunta ¿Pero qué? tan repetida en nuestras voces, incluso me atrevería a decir que en algunas ocasiones es mejor no saber lo ocurrido, ya saben... "No quieran saber cosas de las que no estáis preparados para la respuesta".

- Cuando era pequeño, mi padre solía decirme que tirara la basura, no me quejaba porque la tenía al lado de casa, solo eran 5 segundos, pero benditos 5 segundos que viví un día como otro cualquiera para muchos pero no para un servidor. Al volver a casa de tirar la basura pude ver como un perro más grande que yo se sentó delante de la puerta de casa, parecía pacifico y encima tenia collar por lo que sin intentar molestarlo me acerque a la puerta para entrar e irme a jugar a la play, cuando de repente se levantó y dio un ladrido que se me congelo hasta los dedos de las manos, me quede paralizado y solo pude observar como mi padre salió a la puerta y grito al perro para que se fuera, viendo como iba corriendo hacia la esquina de la calle (era una calle larga), mi padre tras la escena se limitó a cogerme para llevarme a dentro cuando tan solo dos segundos después vimos al perro que aparecía por la otra esquina de la calle... ¿Como llegó tan rápido a la otra parte? Con el tiempo que tardo el padre cabreado a decir "vamos hijo entra" un perro se había transportado de lado a lado de la calle para asombro de nosotros dos... ¿Increíble verdad?

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