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domingo, 2 de agosto de 2015

SABOREALO

Momentos, experiencias, vivencias que tenemos día a día, son las que nos hacen tal y como somos. De algunas aprendemos, otras las disfrutamos, saboreando cada segundo de dichas escenas....
¿Cuantos sabores nos tiene preparada la vida?




El otro día sin ir más lejos, se realizo un torneo de voley playa abierto al público para que pudieran disfrutar de un buen deporte de verano. Habían muchos equipos apuntados y se pudo disfrutar de ver muchos y buenos partidos durante todo el día, pero no todo acababa ahí...

Se podía observar que no todos los equipos iban a por los mismos objetivos en dicho torneo, ya sea por el nivel que tuviera cada uno o tan solo por el hecho de ir a pasar un día en la playa jugando. También se veían equipos que iban a por el primer puesto los cuales se les veía muy concentrados en los partidos, pero lo interesante vendría más adelante.


Como en muchos de los deportes, alguien gana mientras que el otro pierde, podría decirse que es una ley universal en el mundo de las competiciones, y aquí se empezó a ver cosas interesantes, pues no todo el mundo afrontaba dichas situaciones de la misma manera, viéndose jugadores que se ponían tristes al perder un partido, otros decidían largarse sin mediar palabras, algunos pocos por otra parte decidían sonreír, darle la enhorabuena al equipo rival e irse tranquilamente a ver el resto de partidos que quedaban de torneo... ¿Por qué la gente responde de diferente forma a la derrota?

Este último caso era el que más me llamaba la atención, y tuve el atrevimiento de acercarme y preguntarle porque no estaba molesto por el partido, a lo que su respuesta fue la siguiente... "No es que este feliz de haber perdido, pero si que es verdad que estoy contento de haber dado lo mejor de mi, se que jugué bien y no siempre puedo ganar, tener respeto por el rival que te ha ganado es importante para seguir mejorando que es lo más importante" Nada más decir estas palabras se despidió y se acerco a un niño y empezó a hablar con él, sería algún familiar suyo, quien sabe.

Por suerte para este chico y el resto de su equipo, aun podían jugar por el 3er puesto y quitarse esa espina clavada del partido anterior. Quise animarlo durante todo el partido, que fue muy bonito de ver, y aun por si el asombro por conocer un deportista de esas características, más sorpresa me lleve cuando escuche a un niño pequeño gritando y animando a este jugador como si no hubiera mañana. Me atreví a preguntarle al joven, ¿Por qué le animas, acaso le conoces?.
Y lo que escuche me dejo con una sonrisa que no me podía ni creer...

"- No le conozco de nada, pero me gusta mucho como juega y mola mucho verle. En el partido anterior me acerque a él y le dije que quería que ganara, que era mi favorito, pero perdió...
- Lo sé, yo también lo vi, fue una lastima...
- Pero este partido lo va a ganar, cuando termino el otro partido se me acerco para pedirme perdón por haber perdido, y me ha prometido que el siguiente lo va a ganar solo si le animaba mucho."

¿Quien lo diría verdad? Como solo una persona consiguió el apoyo de la gente para animarle a seguir jugando y ganar partidos. Finalmente se llevo el bronce y un gran aplauso del público que seguro que le supo a gloria, casi parecía que estaba saboreando el momento.

Se que me acordaré por mucho tiempo de ese chico (se me olvidó por completo quien gano el torneo), y observar como intentaba disfrutar de cada momento a uno le da mucho de que pensar...


martes, 7 de abril de 2015

VALENTÍA JUVENIL

¿Cuantas veces habremos desafiado a nuestros padres o no les hemos hecho caso de lo que nos dicen o mandan? Que a veces solo hacía falta que se prohibiera algo para hacerlo... 
¿Estupidez o valentía?


Hoy en día nos encontramos en una sociedad muy avanzado en cuanto a formas de pensar. en que los jóvenes son más adultos que los adultos de tiempos pasados. que puedes ir por la calle viendo a gente adolescente hacer cosas que tal vez tu llegaste hacer también pero siendo un poco más mayor, y  nos aferramos a la idea de que "los jóvenes de hoy en día tienen mucha prisa por crecer".

Tal vez esa afirmación sea cierta, pero... ¿Y si estamos frente a las personas más valientes (o estúpidas dependiendo el punto de vista) que hayamos conocido jamas? Uno se para a pensar y se dice a si mismo "yo a su edad no hacia esas cosas", tal vez porque te lo prohibirían, te dirían que es malo para ti o porque tenías miedo a intentar probar cosas nuevas, y es que una vez alguien dijo que es ser humano es un ser curioso, ¿Por qué entonces estos jóvenes son más curiosos y prueban más cosas que la gente de tiempo atrás? Valentía, ignorancia, o puede que estupidez... En todo caso se parecen.

"Yo a tu edad jugaba a los tazos o a las barbies" ¿Suena esa frase verdad? Así era como algunos disfrutaban de su infancia y juventud en sus tiempos, pero como siempre se ha dicho, los tiempos cambian, y si la manera de disfrutar de su etapa juvenil es intentando hacer "cosas de mayores", tal vez habrá que dejarlos aprender. Puede que no sepan a que se enfrentan, ni que consecuencias tiene quizás, o tal vez tengan la valentía de ser curiosos y probar cosas nuevas pronto.

Muchos recuerdan su juventud como algo tranquila y apacible, donde ni pinchabas ni cortabas y solo le dabas problemas a tus padres a la hora de comer, ahora eso ha cambiado y se puede ver a unos padres discutiendo con su hijo menor porque salió de fiesta con sus amigos y volvió "algo contento" ¿Como reaccionamos ante esta clase de sucesos? 
La verdad vale la pena ser comprensibles con los nuevos cambios, ya que algo de culpa tendrán los mayores de que los pequeños sean así... ¿No crees?

Entre por la puerta del pabellón para entrenar a mis pequeños cuando de pronto escuche a dos personas del equipo hablar sobre la fiesta que se dieron el pasado sábado, me dispuse a entrar gritando buenos días como si no hubiese escuchado nada y me dispuse a empezar el entrenamiento... Total, actualmente seguro que he hecho cosas peores que ellos. ¡Valiente idiota!



martes, 17 de marzo de 2015

ILUSIÓN

¿Alguna vez os habéis parado a pensar que es eso de la ilusión? Tan importante y necesaria que intentamos mantener a nuestros pequeños, pues una vez la pierdes parece ser muy difícil volverla a recuperar... ¿Cual es su poder?




Papa Noel, el Coco, Ratoncito Pérez... Son muchos de los ejemplo que se podrían dar y que muchos de nosotros conocemos dichas historias, que en su día nos ilusionaban (o lo siguen haciendo) solo de pensar en ello. "La ilusión, arma poderosa que mueve montañas enormes pero..." ¿A que se debe dicho poder? Hoy en día aun sigue siendo una duda que muchos deben resolver.



Para los que entran o se sienten dentro de las edades buenas de la madurez, intentan por todos los medios que los más pequeños conserven hasta su último ápice de ilusión en el cuerpo, haciendo realidad sus esperanzas e ilusiones a cada año que pasa hasta que al final es ese niño mismo el que decide crecer y con ello, dejar o no de creer e ilusionarse por las cosas, de dejar tal vez esa ilusión ignorante en el pasado. Aun así... ¿Por qué todo el mundo intenta por todos sus medios mantener dicho sentimiento por tanto tiempo?

Pero la verdad sea dicha, cuantas habrán sido las veces que hemos sentido ese calor, esa llama dentro de nosotros que nos decía "¡Ay, que guay! Que ganas de que llegue ese momento... ¡Que ilusión!". Se siente uno más vivo, con más fuerzas, con más optimismo frente a la vida que se nos presenta día a día, y ciertamente, ese gran sentimiento que se tiene dentro de si es capaz de dar una fuerza y unas ganas de vivir que uno no llega a saber en ese momento si tiene fin dicha fuente de energía 

Se puede ver a los niños más pequeños cada día compartiendo sus ilusiones con todo el mundo, tan felices, con tanta energía que es capaz de contagiar a todo aquel que esta a su alrededor, y es que es ver a un niño con una gran sonrisa diciendo cosas sin sentido y observar como todos los adultos de la sala muestran sus sonrisas y alegrías frente a ese espectáculo. Aun así hay otros pocos niños que no tienen el mismo sentimiento e ilusión por las cosas y la verdad... se les ve más tristes que felices "Vale la pena no creer, así no te llevaras decepciones".

Cada uno que haga con su vida lo que quiera (o lo que pueda), pero todo el mundo ha pasado, pasa, o pasará por la misma transición ilusoria, haciéndonos crecer, aprender y madurar. ¿Vale la pena vivir con ilusiones en la vida? Eso lo decides tu.

"El otro día iba andando por la ciudad viendo monumentos como cualquier turista normal y corriente, cuando de repente vi a un niño pequeño con un papelito de lotería que quería venderlo a una pareja viendo también la ciudad como visitantes, el niño se acerco y empezó a hablar con los enamorados. Acto siguiente la pareja se quedo sonriendo al chico pequeño y le compraron la lotería, este rápidamente esbozo una gran sonrisa y se fue corriendo buscando a lo que podría ser su madre diciendo a gritos de felicidad que había conseguido venderla, más orgullosa no podría estar su madre de ver la cara de ilusión de su hijo por haber realizado tal tarea... La verdad es que a mí me dio ganas de comprarle otra por tal de demostrar que la ilusión hace feliz a la gente"