¿Cuántas veces os habéis encontrado en la situación de tener que empezar nuevas cosas (proyectos, trabajos, rutinas...)? Las posibilidades que se te presentan en ese momento son infinitas...
Hay personas que, llegados a este punto, le invaden los temores y las preguntas:
¿A donde voy a parar?, ¿realmente vale la pena hacerlo?, creo que no estoy preparado para lo que se me avecina...
Otros sin embargo, están expectantes y no pueden esperar el momento de empezar:
¡Que ganas tengo de empezar a entrenar!, solo de pensar lo que puedo conseguir hace que se me escape una sonrisa.
No son solo esos dos casos los que se nos pueden presentar, sino más bien dos partes opuestas de un pensamiento, existen muchas formas concretas de afrontar los comienzos de algo y eso en mayor medida depende de las experiencias vividas en el pasado de cada uno. Sinceramente a día de hoy me pregunto si hay una visión de afrontar las cosas mejor que otras, y aun así, lo único que saco en conclusión la mayoría de veces es que no hay ni mejor ni peor, solo son diferentes formas de afrontar algo, nada más. ¿Acaso no hemos conocido a alguien optimista que le salen las cosas mal, o al típico pesimista que saca 9 y 10 de media en los exámenes?
Por lo tanto vemos que las preguntas, así como de que manera afrontamos los nuevos proyectos son solo expectativas creadas a partir de antiguas vivencias, puede verse normal que un hombre al que le haya ido la vida de sonrisa en sonrisa afronte con optimismo los proyectos en cuanto a que su hermano no le haya ido tan bien las cosas y no sea tan esperanzador como el para empezar nuevos retos.
Te invito a que te pares un momento, adéntrate dentro de tus pensamientos y observa que clase de vivencias has tenido y sabrás como eres a la hora de afrontarlos, seguro que muchos se sorprenderán al ver que no eran como creían que era...Me gustaría dar un consejo de una persona que admiro y respeto mucho para toda esa gente que está empezando nuevos proyectos y no sabe como realizarlos o que es lo que tiene que hacer para que le salgan las cosas bien y dice así:
"Cuando quieras crear un muro, no pienses en que vas a crear el mejor muro del mundo o te imagines como será esa pared, en vez de eso, coge un ladrillo, y colócalo de la forma más perfecta posible, y haz eso todos los días de tu vida, y así es como crearás el muro perfecto".
Pensar en el devenir de las cosas es bueno, nos prepara para las cosas que no sabemos del futuro, y a veces hace falta también actuar y adentrarse en las ideas que teníamos pensado hacer, solo así podremos pasar de los comienzos.


